El Observatorio de participación y convivencia ciudadana del Centro Gumilla ha publicado su primer informe sobre la Exclusión de los jóvenes en Venezuela (clic para ver o descargar).
Este primer estudio exploratorio es el inicio del seguimiento a las políticas públicas diseñadas en Venezuela para la inclusión y la participación de los y las jóvenes. El estudio aborda una línea de autopercepción juvenil y evalúa las aproximaciones necesarias para el diseño de herramientas y mecanismos de participación político y social que mejoren su integración con la sociedad.
1. Los jóvenes se perciben como personas responsables, capaces de llevar el control de sus vidas. La responsabilidad, compromiso y la importancia de las decisiones que tomen con respecto a su futuro desarrollo juegan un papel fundamental en las sesiones grupales. Este dinamismo es importante porque los convierte en sujetos de su propio desarrollo permitiéndoles enfrentar obstáculos y dificultades.
2. Son críticos de la familia, de las valoraciones socio-culturales dominantes, de las relaciones políticas y económicas, del uso de las drogas, de la violencia juvenil. Esta característica los convierte en sujetos potenciales de cambio y transformación.
3. Los mayores critican a los más jóvenes por sus conductas, diferenciándose claramente de ellos. Sin embargo, los consideran mucho más adaptados a las nuevas circunstancias y especialmente hábiles en el manejo y uso de tecnologías modernas.
4. Las mujeres presentan notable interés por la educación, incluso más que por el empleo. En sus prioridades de vida está primero el estudio y luego el trabajo. Los hombres le dan más importancia y relevancia al disfrute como tal de la juventud. Quieren trabajar y estudiar.
5. Principales formas de exclusión señaladas:
La exclusión familiar
Para los jóvenes la familia es una oportunidad porque representa un punto de apoyo básico de tipo afectivo y material. Sin embargo, puede también convertirse en espacio de exclusión en la medida en que deja de cumplir esta función básica de apoyo o través de ciertas modalidades de comportamiento familiar. En este último sentido se señalan especialmente las relaciones de preferencia de los padres de unos hijos con respecto a otros, las estigmatizaciones para con algún hijo o hermano en función de su comportamiento, y, finalmente, algunas valoraciones familiares que terminan también por excluir algunos del apoyo material y afectivo de la familia.
Los y las jóvenes planteaban casos en las familias compuestas por varios hermanos en donde se omitía a alguno de ellos para brindar mayor atención a otro. Esto trae como consecuencia el desapego y el resentimiento del joven para con el núcleo familiar. Se señalaban otros casos también en el que el establecimiento de un estigma determinado para un joven en la familia, por ejemplo el llamarlo “la oveja negra”, termina por reforzar sus comportamientos negativos, a la vez que legitima que se le excluya del apoyo del grupo familiar. Las mujeres jóvenes se quejan de cómo por su condición son obligadas a la atención de los oficios de la casa, si salen embarazadas son también criticadas en la familia, si tienen pareja, muy probablemente este les limitará sus posibilidades de trabajo y estudio.
La exclusión de pares
Se produce cuando los mismos jóvenes se convierten en generadores de exclusión para con sus pares. En repetidas ocasiones hacen referencias a cómo dentro de las aulas de clases y espacios de recreación, se excluyen a jóvenes por su condición física, rendimiento académico o condición económica. Cabe destacar que esta forma de exclusión puede generar en los jóvenes problemas de conducta y maneras de relacionarse con los demás. Una de las consecuencias que se evidencian en los resultados es el miedo a sentirse rechazado o el quedar en estado de anomia, la exclusión entre pares puede ser causa o efecto de autoexclusión de los jóvenes.
La exclusión educativa
Se evidencia en el acceso al sistema de educación superior. De manera constante se hace referencia a la dificultad de obtener un cupo en las universidades para ingresar a estudiar la carrera que aspiran y al sistema de evaluación. Ven como alternativas educativas a las misiones educativas, universidades y programas de formación técnica que propicia el gobierno venezolano.
La exclusión laboral
Se presentan serias dificultades en la obtención del primer empleo, dado la falta de experiencia y los requerimientos que exigen: bachillerato completo, buena presencia, años de experiencia. También se señalan las limitaciones físicas o de salud: discapacidad física o motora, requerimientos de exámenes médicos. Señalan también los problemas que se enfrentan en las pasantías en relación con las expectativas y salarios.
Exclusión social
Se evidencia especialmente en lo relativo a los prejuicios de diferencia racial o de clase que pretenden establecer diferencias.
Exclusión de género
Por otra parte, existen una serie de limitaciones y mecanismos de exclusión en las jóvenes que se encuentran en situación de embarazo, que limitan o reducen sus posibilidades, incluso sus relaciones más elementales. Por otra parte, también aquellas jóvenes que logran casarse, consideran que no lograron, disfrutar su juventud, dedicándose exclusivamente al cuidado de los niños y a los quehaceres del hogar.
Exclusión política
Se señala la división política entre “chavistas” y “oposición”, planteándose que existe un constante enfrentamiento entre ambas tendencias, en donde se excluye al contario. Los que están a favor del gobierno excluyen a oposición, los de la oposición excluyen a los que están a favor del gobierno. Las posiciones políticas también son causas de exclusión en el empleo. También se hace referencia a cómo los espacios de participación, por ejemplo, los consejos comunales, pueden llegar a politizarse interfiriendo los planes o proyectos que vayan favor de la comunidad. Más en general, se considera que la exclusión es generada por las personas que detentan poder, independientemente de la posición política que tengan. Por lo cual es necesario administrar el poder, de una forma tal que todos puedan acceder a las mismas oportunidades y beneficios.
6. Sin embargo, a pesar de la conciencia de la existencia de todas estas formas de de exclusión, la actitud no de es la pasividad, sino todo lo contrario, se muestra en los grupos, en todas las edades, entre hombres y mujeres, una actitud proactiva, diligente, entusiasta para aprovechar las oportunidades y la condición de ser jóvenes. Las exclusiones aunque existen pueden ser superadas con el esfuerzo propio, la organización en grupo, con el apoyo de otros, la adopción de determinados valores.
Para mayor información, puede contactarse con el Centro Gumilla.
Veamos las ideas más destellantes del trabajo de Sosa sobre la Congregación General Nº 35, celebrada en Roma a comienzos del 2008, y la manera de llevar los sueños de Ignacio de Loyola con sus propias energías al mundo de hoy.
Estas son las prioridades de la Compañía en el cambio de época de la humanidad: La pregunta por la identidad de la Compañía de Jesús cobra particular relevancia por la mencionada multiculturalidad que la caracteriza en el día de hoy, a lo que se añade el desafío de vivir y trabajar en un mundo fragmentado, culturalmente postmoderno. Es un decreto que entra en la dinámica de los Ejercicios Espirituales que lleva a encontrar a Dios en todas las cosas, sentir al mundo como la propia casa y vivir del amor a Cristo, sirviendo a su misión.
Ser jesuita, pecador-perdonado, llamado al servicio de la fe y la promoción de la justicia del Evangelio, en diálogo con las culturas y con otras tradiciones religiosas, viviendo como compañeros, hermanos en el Señor, capaces de discernir los signos de los tiempos, sigue siendo el corazón de la misión a la que se entrega con pasión la Compañía.
La obediencia como disposición a dejarse llevar por el Espíritu Santo en la toma de decisiones personales, comunitarias y del cuerpo universal, junto a la relación efectiva con la Iglesia, son notas de una identidad antigua y renovada.
En el mundo de hoy la Compañía de Jesús se siente enviada a las fronteras, es decir, a tantos lugares de conflicto y tensión que existen hoy en el mundo. Enviada a tender puentes, propiciar la reconciliación como el camino a la justicia que brota de la fe en el Dios-amor. La Compañía de Jesús, al inicio del siglo XXI, se siente llamada a contribuir al establecimiento de relaciones justas con Dios, con los demás seres humanos y con la creación. Esa misión no es posible realizarla sin entrar en una franca y amplia colaboración con otros en todas las dimensiones del quehacer humano. La colaboración nos dice la Congregación General, está en el centro de la misión de la Compañía de Jesús para poder servir al mundo de hoy.
Adaptar las estructuras de gobierno de la Compañía de Jesús a las condiciones del mundo planetarizado ha sido la otra decisión de la Congregación General. La riqueza que representa la enorme diversidad cultural y la presencia en los más variados ámbitos de la vida humana, que caracteriza a los jesuitas hoy, le permite entrar en un contacto real y fecundo con el mundo. Convertirse en un cuerpo apostólico unido, con capacidad de actuar eficazmente en la dimensión global, con un uso adecuado de sus recursos, en este momento de la historia humana, trascendiendo las fronteras.
Arturo Sosa, finaliza diciendo: la conversión sembrada por esta Congregación General 35º tiene que echar raíces, crecer y dar fruto en el vasto cuerpo de la Compañía de Jesús. Una conversión profunda que llevaría tiempo, tensiones, y, si lo hacemos, fruto abundante.
*: Nº 3-2008
Siga con los extractos de una entrevista a Adolfo Nicolas sj, Padre General de la Compañía de Jesús.
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Entrevista José Vicente Rangel al Sacerdote Jesuita José Virtuoso
Programa José Vicente Hoy
03 Agosto 2008
SJ José Virtuoso: La Anomia y el desorden social que vivimos nos lleva a concluir que está en proceso la desintegración del Estado
* El Estado debe proveer a los ciudadanos cifras oficiales claras de la violencia en el país para poder manejar el problema
* El ciudadano no cree en la administración de justicia, teme acudir a ella.
* Hace falta política dirigidas a los jóvenes y tendentes a fortalecer su proyecto de vida, de su futuro, que se perciba integrado por la sociedad porque está le ofrece esas oportunidades.
* Tres puntos son fundamentales para abordar la inseguridad: El manejo transparente de cifras por parte del Ministerio de Interior y justicia, que la conducción de la políticas contra la inseguridad sea inclusiva y no de un solo ente, sino que involucre a la sociedad en general y gestionar políticas focalizadas para la gestión de proyectos de vida en el sector de la juventud.
Este domingo Rangel entrevistó en su programa José Vicente Hoy que trasmite Televen canal 10, al sacerdote jesuita, José Virtuoso, es un hombre involucrado en el trabajo social que asume el tema de la seguridad ciudadana en base a la Constitución del 999 y un trabajador e intelectual infatigable.
Cree el entrevistado sobre el tema de la seguridad que es un tema que afecta a todos, que es universal y que afecta a todos y afecta de manera especial a los más pobres porque la violencia en esos sectores hace su mayor impacto, porque en su mayoría son jóvenes de esas barriadas quienes caen a diario producto de este fenómeno. Esta convencido de lo que dice porque lleva más de 20 años trabajando en lo sectores populares y la tragedia de los fines de semana es saber de sus seres queridos en estas fechas.
"Las estadísticas apuntan a que la inseguridad afecta fundamentalmente a jóvenes varones entre 15 y 25 años. Allí está el grueso de los homicidios durante los fines de semana en las grandes ciudades del país."
Considera Virtuoso que para abordar el tema de la inseguridad en principio no se debe tener miedo a las cifras, a la realidad de los índices de violencia que estamos manejando actualmente, El Centro por la paz reporta – en base a la data que el Estado ha registrado – homicidios para el primer semestre del 2008 de 6.682 en oposición a lo que divulga el Estado en esta materia.
"Por tanto se requiere sincerar las cifras y también una política permanente de comunicación, políticas coherentes en esta materia lo que le permite un mayor control de la situación (…) Hay gente qué juega con estas cifras y con este dolor. Que juegan a veces mediáticamente, otras veces con fines netamente políticos. Pero más allá de estas circunstancias el Estado debe proveernos a los ciudadanos de cifras oficiales claras para poder manejar el problema".
Desconfianza en la administración de justicia
La falta de confianza en el sistema de justicia por parte de la ciudadanía venezolana, es un factor que está haciendo mucho daño a esa sensación de seguridad que deben sentir los individuos frente al proceso de deterioro que venimos enfrentando. "Hay una profunda desconfianza frente a la administración de justicia, desde la policía, los tribunales donde el ciudadano no sabe a quien recurrir. Teme recurrir ".
La encuesta de victimización que realizaron en la CONAREPOL arroja que la gente percibe que ir a la policía prácticamente es que esta se revierta contra lo que espera realmente e ciudadano de ella. Este estado de indefensión refuerza la sensación de miedo, de pánico que tiene el venezolano y que se generalice: "Estoy a expensas del hampa, del crimen con pocas posibilidades de defenderme y de actuar".
El sacerdote asegura que se revela una situación de anomia y de desorden social sumamente grave que conlleva a interpretar que se está produciendo la desintegración del Estado.
Ser pobre no es ser delincuente
Virtuoso asegura que no porque seamos más pobres somos más delincuentes y no porque se solucione el problema de la pobreza dejamos de delinquir. De hecho teniendo una sociedad más inclusiva y más justa, el delito tiene menos opciones de enquistarse, pero no es directamente proporcional, porque países como Haití y los africanos serían en base a su pobreza extrema los más violentos del planeta, y no es así.
"En el caso venezolano hay 2 elementos profundamente vinculados además de la pobreza, no obstante de todo el trabajo social que se ha adelantado para superar la miseria. Uno es el proyecto de vida de los jóvenes, tiene que haber políticas sociales pedagógicas que orienten al joven en esta dirección. A rehacer sus valores, su norte. Sí hay políticas sociales universales pero le falta el componente educativo. Hay que trabajar en las escuelas en los centros educativos. Proyectos en torno al deporte, en torno a una sociedad mejor, en torno a soñar que hay posibilidades y futuro para él. Que el joven se sienta integrado y con posibilidades de vida, de futuro".
Asegura el sacerdote jesuita que hay factores que hay que gestionar para apoyar a la juventud: Primero la generación de políticas de incorporación facial al campo laboral de jóvenes a partir de los 15 años, segundo, políticas educativas que acoplen a este muchacho en carreras que desea y en las cuales se sienta cómodo y por último políticas coherentes de recreación y utilización del tiempo libre.
"Por tanto juega un papel fundamental todo lo que se pueda hacer en torno a la música, el arte, el deporte. Ofrecer múltiples alternativas que estimulen al joven a pensar otras posibilidades para su vida. Hacer de su vida un proyecto que tiene que desarrollar".
La iglesia trabaja con la juventud
En base a los principios de la Conferencia Episcopal latinoamericana la iglesia apoya a la juventud en materia educativa e impulsando encuentros que promuevan el pensamiento creativo sobre la vida y la convivencia. "La atención a la juventud es una preocupación que parte desde el Papa a la iglesia en general. La capacidad de ésta de generar espacios donde la juventud pueda encontrar y gestionar su proyecto de vida".
Cree que lo que se puede percibir a nivel de las altas jerarquías en la iglesia latinoamericana y venezolana es diferencias en cuanto a la evaluación de los problemas, pero sí están pendientes de la situación social, porque precisamente ese es el papel de la iglesia, el de ser pastores de sus pueblos.
"Lo que sí he observado en cuanto a la alta jerarquía venezolana, es que se les ha cercenado su posibilidad de participar abiertamente en el debate político. Los obispos tienen todo el derecho de hablar como ciudadanos. Se les ha tratado incluso irrespetuosamente (…) A lo que no podemos renunciar es a decir lo que creemos sobre los problemas sociales y eso requiere una capacidad de diálogo importante".
Finalizó Virtuoso concluyendo que hay tres puntos que son fundamentales para abordar la inseguridad: El manejo transparente de cifras por parte del Ministerio de Interior y justicia, que la conducción de la políticas contra la inseguridad sea inclusiva y no de un solo ente, sino que involucre a la sociedad en general y gestionar políticas focalizadas para la gestión de proyectos de vida en el sector de la juventud.
América Latina tiene dos tareas insoslayables: entrar en la globalización no apendicularmente sino desde su genuinidad y con peso propio, y expresar a nivel de símbolos e instituciones su condición de región multiétnica y pluricultural, lo que implica dejar de ser sólo latina y asumirse también como indígena, afrolatinoamericana, campesina y suburbana.
Ambas tareas son diversas y tienen que acometerse específicamente; pero están íntimamente conectadas, de tal modo que sólo podrá ocupar su puesto en el concierto mundial, si acepta el aporte de cada cultura, como a su vez cada cultura sólo podrá imponer su vigencia, si acepta medirse por el reto de la mundialización, lo que supone esforzarse arduamente en asumir los bienes civilizatorios del Occidente mundializado.
El reto de la mundialización
Empezando por lo que implica el reto de la mundialización, tenemos que recalcar que las culturas tradicionales no pueden agotar todas sus energías en resistir, reforzando su identidad ancestral. Tienen que admitir en su seno una individualización mucho más profunda, de manera que sus miembros sean también auténticos sujetos humanos con amplia iniciativa y autonomía, y además deben propiciar la asimilación de los bienes tecnológicos y organizativos de la última revolución científico-técnica. Estas novedades llevarán a una trasformación interna de sus culturas.
Tenemos que decir que hay grupos indígenas y campesinos que ya lo vienen haciendo con gran éxito. El resultado no ha sido el abandono de su cultura sino su repotenciación, junto con un sano orgullo de pertenecer a ella. Hay que reconocer que otros grupos lo tienen mucho más difícil. Pero no pueden dejar de planteárselo, so pena de apagarse irremediablemente.
La cultura suburbana, por su parte, es una cultura contemporánea. Por eso tiene una sensibilidad muy agudizada no sólo respecto del manejo de la informática sino también del conocimiento de la tecnología. Además es un nicho fundamental de la cultura de masas, con lo que en ella hay de alienante y con lo que trasmite de información en tiempo real de lo que acontece en el mundo, de apertura a la innovación, de asimilación de las lógicas de los medios, de pertenencia intuitiva a esta figura histórica, aunque sea desde la periferia. Sin embargo, el abandono del Estado y de la ciudad, la escasez de fuentes de trabajo productivo y la violencia ponen en peligro estas virtualidades.
La conciencia de que tenemos que asumir los bienes civilizatorios de la mundialización nos tiene que llevar a abandonar las actitudes y los discursos meramente adversativos. Es cierto que la dirección dominante de esta figura histórica está determinada por el totalitarismo de mercado, que reduce la polifonía de la vida al circuito de producir y consumir, que intenta convertir todo en bien transable y acelerar el proceso de modo que lo producido sea cada vez más desechable. La denuncia de este totalitarismo que explota, excluye, unidimensionaliza y deshumaniza, no debe hacer olvidar las potencialidades del individuo emprendedor, que no puede ser sustituido por el Estado, las bondades del mercado realmente libre y competitivo, y la potenciación de muchos bienes civilizatorios sin los que no es posible ya la vida humana. No se puede olvidar la crítica, pero tenemos que tener conciencia de que sólo poseyendo y actuando lo valioso, podremos superar el totalitarismo de mercado que nos abruma.
Hacia una América latina multiétnica y pluricultural en estado de derecho e interacción simbiótica
Refiriéndonos a la tarea de trasformar nuestra América, tenemos que percatarnos de que mucho ha cambiado la región en lo que va de siglo y mucho más está en trance de cambiar. Lo que viene sucediendo es tan decisivo que estamos asistiendo al alumbramiento de la tercera época de América Latina, después de la primera, la de los amerindios, y de la segunda, hegemonizada por los peninsulares (españoles y portugueses), devenidos finalmente por causa de continuas migraciones en simplemente occidentales. Podemos distinguir en esta segunda época tres períodos: en el primero compartieron el poder los peninsulares de la península ibérica y los que se afincaron en América. En el segundo período los americanos expulsaron a los europeos para constituirse en los únicos señores. Por eso lo que resultó de la emancipación fueron repúblicas señoriales. El tercer período, especialmente relevante para entender nuestra situación, adviene en la segunda mitad del siglo pasado cuando, ante el empuje de los no occidentales, los occidentales se avinieron a compartir el poder con ellos, siempre que se occidentalizaran, es decir que renunciaran a sus culturas. Así mucha gente de etnia no occidental, al blanquearse ascendió a la clase dominante. Los mecanismos occidentalizadores, que fueron también modernizadores, fueron la educación de masas, la cultura de masas y los partidos de masas. En algunos países, como el nuestro, este mecanismo produjo un vigoroso incremento de las clases medias y una cierta homogeneización, que dio estabilidad al país por varias décadas.
Pero la combinación entre las crecientes expectativas y por lo tanto demandas de los de abajo y la desaceleración del crecimiento por el agotamiento del modelo de sustitución de las importaciones, llevó a las élites, que no estaban dispuestas a bajar su tren de vida ni a compartir el poder, a aliarse con los militares e instaurar los regímenes de seguridad nacional o, en el caso de Venezuela, a copar el Estado que, al no mediar ya entre las clases, dejó de hecho de ser democrático, aunque lo siguiera siendo en las formas. Aparentemente el siglo concluía con la derrota aplastante de las clases populares.
Sin embargo la escena va cambiando profundamente en este siglo. Aprovechando la formalidad democrática, que no resultó tan desdeñable como la izquierda creía, muchos gobernantes tomaron el poder apoyándose en el pueblo y específicamente hablándole en el lenguaje de sus culturas e invistiendo sus símbolos. Ya en torno a la celebración del quinto centenario del arribo y establecimiento de los occidentales a América los pueblos indígenas mostraron que no se reducían al papel de pueblos testimonio al que los relegaban los sociólogos. También los afrolatinoamericanos se hicieron más visibles y mostraron su rostro y sus demandas. Lo mismo podemos decir de los campesinos cocaleros de Bolivia o los sin tierra en Brasil y otros lugares.
Este resurgimiento ¿en qué se diferencia del tercer período de la segunda época? En que entonces los pueblos parecieron aceptar el proceso de modernización, que entrañaba el abandono de sus culturas, para integrarse a la cultura occidental. Hoy, en cambio, son sus culturas las que les dan fuerza para mantenerse y surgir y por eso se afincan en sus organizaciones y sus símbolos. Pero coinciden con el período anterior, en que también hoy, desde sus propias culturas, tienen conciencia de que es preciso poseer e integrar los bienes civilizatorios de la mundialización.
Toca a los occidentales americanos aceptar esta irrupción de las culturas preteridas y confinadas a espacios particulares y darles lugar en el horizonte global de la región. Esto entraña nada menos que la redefinición de la región, que no puede ser ya sólo latina sino que tiene que admitir de buena gana su pluriculturalidad a nivel institucional y de símbolos, sin que esto entrañe una fragmentación de la región sino por el contrario una interacción simbiótica que vaya desde la interculturalidad hasta la hibridación. Sólo desde esta redefinición de nuestra identidad como región estaremos en condiciones de sumarnos con peso propio a la globalización y aportar nuestras riquezas.
Tramas Urbanas
La llamada comunicación de masas no se agota en los medios. Es que la sociedad no puede ser pensada fuera de la comunicación, y en los tiempos que corren esa afirmación es cada vez más una certeza. La ciudad del presente, ciudad núcleo de la modernidad, no se entiende al margen de la comunicación. El investigador Antonio Mela hace unos años decía que hay dos características que definen a la ciudad-hoy, por un lado la densidad de las interacciones y la otra es la aceleración del intercambio de mensajes. Es decir, la ciudad vista como proceso de comunicación, por lo tanto observable desde la óptica de los lenguajes en el sentido de la cantidad de códigos comunicativos que de allí emergen. De ahí, que para moverse por la ciudad hay que aprender las competencias necesarias, así como hay que entender y aprehender las gramáticas que se hacen presentes para poder usar la ciudad.
Teniendo ese contexto marco es que el equipo de la revista se dio a la tarea de tratar de entender a la ciudad como el conjunto de tramas que se entrecruzan no sólo geográficamente, sino culturalmente y comunicativamente. Así, los variados trabajos que integran el presente número de Comunicación se mueven en varias direcciones para al final reconocer que en Caracas conviven, por lo tanto coexisten, varias ciudades al mismo tiempo. Muchos de esos trabajos se formulan varias interrogantes, algunas de manera muy explícita y de forma directa, y otras entre líneas. Por ejemplo ¿Cuál es la cultura urbana en la ciudad de Caracas? ¿Qué es lo específico culturalmente hablando de la ciudad de Caracas que la diferencia de otras ciudades? ¿Cuál es el núcleo de relaciones comunicativas que se dan en Caracas como metrópoli? ¿Cuáles son los límites culturales y comunicativos entre las varias ciudades que conviven en Caracas?
En Caracas se mueven y tratan de existir, al menos lo intentan, desde siempre una multiplicidad de actores sociales que tienen sus historias y que transitando por la ciudad se convierten en “multitud insurgente” que no es de ahora, es también de ayer. En ese sentido, Héctor Bujanda (“La multitud insurgente de ayer y hoy”) recorre los lugares por donde transita esa multitud que sabe más que los propios políticos, que las mismas autoridades de la ciudad e inclusive más que los planificadores urbanos. Pero ese recorrido escrito a la manera de una crónica se completa, de forma más detallada y entrando en todos los rincones de la ciudad de Caracas, a través del ensayo-estudio de Samuel Hurtado. Leyendo el texto del especialista (“El animal urbano. Ensayo sobre la ciudad de Caracas en tiempos de extravío”) se tiene la sensación de que Caracas se perdió en su propio desorden, en su caótica presencia y existencia y se puede llegar a la conclusión junto con el autor, de que Caracas es una ciudad implanificable.
Así, vamos llegando a la ciudad de Caracas vista ahora como espacio donde ocurren cosas, donde la inseguridad y la violencia cobran vidas y se hace cotidianidad. Una Caracas que padecemos y a la que le tenemos miedo a ciertas horas y por ciertos lugares. “La urbe de los sucesos” es el estupendo texto del periodista de sucesos David González. Leyendo ese artículo uno tiene la impresión de haber llegado a otro mundo, a una “mancha urbana” que va tomando a la ciudad muy poco a poco.
Pero la ciudad, quizás debido al proceso de industrialización, ha ido perdiendo su visión de conjunto y lo que tenemos son visiones parciales: ¿varias ciudades al mismo tiempo?). Desde allí el tejido comunicativo de la urbe se ha alterado, se ha reconfigurado comunicativamente tanto a su interior como en relación con el entorno. Néstor García Canclini decía al respecto que “se ha perdido la experiencia del conjunto” y de lo que se trata, siguiendo al articulista Atilio Romero (“La reconfiguración comunicativa de la ciudad en el entorno”), es de recomponer comunicativamente-culturalmente al conjunto que debe ser toda la ciudad. Ese fraccionamiento de la ciudad, esas visiones parceladas de la urbe, también se muestran en la publicidad que decora a la propia ciudad –¡esto si que es producto de la industrialización y masificación de la ciudad!– y que toma a lo urbano “por asalto” tal como lo afirma Agrivalca Canelón. La autora del ensayo “Publicidad de asalto en la madeja urbana” nos da cuenta de ese cambio de paisaje que ha sufrido no sólo Caracas sino toda ciudad moderna.
La “ciudad arte” es la ciudad que sirve de inspiración al arte joven venezolano. Los signos y códigos de la ciudad son empleados para lograr un montaje creativo que tiene artísticamente otra significación. Una significación más ligada a lo urbano que transparenta la ciudad. Carlos Delgado Flores se encarga en su texto “Genealogía de la mirada en el arte joven venezolano” de referenciarnos esos nuevos imaginarios artísticos.
El crecimiento de la ciudad de Caracas, como toda ciudad, tiene un pasado y es la historia que se encarga de darnos cuenta de ese crecimiento en habitantes y en espacios. La Caracas de ayer cambió para siempre y las visiones que de ella teníamos cambiaron también al ritmo de ese crecimiento. Los márgenes de la Caracas de antes se desdibujaron para llegar a la Caracas de ahora. El texto de Rafael Arraiz Lucca (“Caracas: sacudida y en paz”) es el dibujo histórico de esos cambios. Evocación, memoria, búsqueda de identidad son los rasgos de la historia de nuestra ciudad que recorre el autor referido.
Antes, la ciudad y sus calles eran el espacio privilegiado para la confrontación político-ideológica. Luego vinieron los medios, convirtiéndose ellos en plaza pública para la política. Ahora, la Red que invade poco a poco los rincones más insospechados se ha ido convirtiendo en una jungla para las prácticas políticas. Al punto que hoy podemos hablar con toda precisión de “identidades políticas en la web” tal como lo hace la estudiosa de este tema Iria Puyosa (“Identidades políticas en la web. Miradas sobre las prácticas políticas en red”).
Este nuevo número de Comunicación ofrece dos estudios. El primero del filósofo David De Los Reyes a quien le pedimos estudiara la estética del actual ideario político que gobierna al país. Su ensayo lleva por título “Sobre estética chavista” en donde el autor repasa el concepto de estética política y lo inserta, cual categoría de análisis, en el proceso político de estos diez años. Signos, símbolos, colores, objetos, afiches, vallas, graffitis… son los ingredientes de esta estética que se ha convertido en omnipresente, que no omnipotente, en la vida de la ciudad y de sus gentes. El otro estudio, preparado por dos investigadores regionales de la ULA-Táchira (Carlos Arcila y Jorge Moret) y por el integrante de la revista Andrés Cañizález, quiere dar cuenta de si los medios son o no el espejo de las preocupaciones ciudadanas.
Walter Benjamín, filósofo de la actualidad, decía que “Mientras la idea del continum arrasaba con todo, el discontinum es fundamento de una auténtica tradición”. Así fue la ciudad que vivió y recorrió Benjamín. Esa advertencia benjaminiana sirve de excusa para presentar el Hablemos que lleva por título “De viaje a la ciudad privada” con el periodista y cronista de lo urbano José Carvajal. Así, como Benjamín desconfiaba de las propias certezas, José Carvajal desconfía de esas nociones prefabricadas de la ciudad y asegura que a Caracas hay que vivirla, transitarla, hay que disfrutarla tal cual en el sentido no de un continum sino de todo lo contrario, es decir la ciudad como discontinum en mezclas y aristas a veces totalmente disparatadas.
Todo ello es lo que nos ofrece Comunicación en esta su nueva entrega sobre la ciudad del presente: la ciudad que vivimos y padecemos y la ciudad que nos atrapa en sus tramas urbanas.
Al estudiar las fuentes para el estudio de Los Jesuitas en Venezuela es necesario conocer a fondo a los hombres que llevaron adelante el proyecto jesuítico en tierras venezolanas. Y ese es el sentido de este segundo tomo que presentamos al gran público.
La presente Bio-bibliografia intenta recoger la obra de aquellos miembros de la Compañía de Jesús que, de una u otra forma, tuvieron que ver con Venezuela durante el período hispánico. En consecuencia, se incluyen todos los miembros de la Orden que nacieron dentro de la territorialidad que hoy define los espacios geográficos de la actual República de Venezuela aunque trabajaran en el exterior; a los oriundos de otras latitudes pero que dedicaron total o parcialmente su vida a la educación en las urbes coloniales o a las misiones en la Venezuela profunda; a los extranjeros que nunca pisaron nuestro país pero escribieron sobre temas nacionales; a los Provinciales de la Provincia del Nuevo Reino de la Compañía de Jesús de cuya gestión dependieron los hombres y los domicilios establecidos en la actual Venezuela; a los Procuradores a "entrambas cortes", que la Provincia elegía periódicamente para informar y gestionar los mas variados asuntos en Madrid y Roma. En síntesis, el presente tomo trata de recopilar a todos aquellos jesuitas que puedan servir de puente para recabar información sobre la historia de la Compañía de Jesús en nuestro país.
La investigación recoge la obra de 321 jesuitas. Toda entrado consta de dos partes. En la primera, se esbozan los rasgos más significativos de la vida y acción de cada jesuita. En la segunda, se recoge la información comprobable sobre lo escrito por cada autor acerca de cualquier tema. En las notas, además de la bibliografía indirecta sobre el autor, procuramos incluir las fuentes y los documentos que pueden orientar en la busque da de nuevas rutas para ulteriores investigaciones.
LA ECONOMÍA INFORMAL
¿A qué se llama economía informal?
¿Por qué existe y crece la economía informal?
Las condiciones de trabajo informal
De lo informal a lo formal
¿POR QUÉ SON TAN IMPORTANTES LAS ASOCIACIONES Y SINDICATOS EN LA ECONOMÍA INFORMAL?
Introducción
La informalidad: una alternativa
¿Qué cosas hacemos las mujeres en la economía informal y qué problemas tenemos?
Nuestros problemas comunes
Las trabajadoras por cuenta propia o no dependientes
Las trabajadoras asalariadas o dependientes
El vacío de la capacitación
La actividad organizativa o sindical
¿CÓMO PODEMOS MEJORAR NUESTRAS CONDICIONES EN LA ECONOMÍA INFORMAL?
¿Cuáles son nuestros derechos?
La necesidad de formalizar la informalidad
¿Para qué sirven las asociaciones o sindicatos?
En concreto, ¿qué cosas pueden hacer las asociaciones o sindicatos?
¿Cómo debe ser la capacitación laboral para las mujeres?
Anexo I
Anexo II
Anexo III
SIC Semanal es el blog en el que nuestros articulistas habituales le hacen seguimiento al país con un formato de actualidad y en un portal participativo.